Me enfoco en el desarrollo, el equilibrio y la proyección de las capacidades personales: heredadas de la familia, adoptadas en el sistema educativo, e incorporadas a partir de la vida en sociedad, teniendo en cuenta la identidad soñada por cada hombre y mujer.
Me motiva ver progresar a las personas a las que asesoro, en el desarrollo de su carisma, integridad personal, mentalidad empresarial e institucional, y habilidades para comunicarse.
Para gestionar liderazgo, mi énfasis está puesto en crear culturas colaborativas que fomenten la confianza y la coordinación lateral y vertical.
Promuevo un nuevo liderazgo, el liderazgo simbólico, el del concepto, el de la esencia en los negocios y en las empresas familiares.
Buena parte de esta mirada está plasmada en mi libro “Claves para progresar en la vida” (Argentina, 2017 / España, 2019).

La estrategia implica generar las condiciones para llegar a un punto, a un destino ejecutable.
Con este objetivo, procuro alinear e incentivar la estrategia con planificación, dirección, ejecución y control de gestión, implementando procesos rigurosos, firmes, emocionantes y formativos.
La clave pasa por involucrar al factor humano, a las personas, en la generación y e implementación de la estrategia. También en crear modelos de negocios superiores.
Es decir, promover un cambio estratégico, con seguimiento de cada uno de los procesos e hitos que deben producirse en el camino hacia alcanzar el logro propuesto.
Es importante disfrutar de ese trayecto, de los cambios que se van produciendo y del resultado al final de ese camino, que lleva al siguiente nivel de desarrollo empresarial, a un orden superior. Como en la evolución de la vida misma!
Buena parte de esta mirada está plasmada en mi libro “Genealogía de los Negocios” (Argentina, 2005).

Empresas y mercados están conformados por personas, que los gestionan y dinamizan.
Las compañías deben existir para brindar productos, servicios, soluciones o modelos, al mercado nacional e internacional. Es decir, a sus clientes.
Aplicar energía humana y energía del conocimiento, para el logro de resultados, es el objetivo que me propongo para motivar, enfocar y direccionar las herramientas que pongo a disposición de las empresas, orientadas a simplificar y respaldar los esfuerzos que signifiquen mostrar el valor agregado de cada compañía.
Se trata de combinar competencias y habilidades humanas, a las que podríamos llamar tecnologías blandas por sus capacidades de flexibilidad y adaptación, con tecnologías duras (software, inteligencia artificial, etc), para hacer lograr capacidades ¨blend¨, que permitirán trabajar en el mundo real y el mundo virtual.

Hace años comencé a investigar el curioso mecanismo que utilizamos las personas al comprar bienes y servicios.
A partir de ese análisis descubrí los parámetros a tener en cuenta para visualizar el movimiento de la conducta humana y entender sus motivaciones: qué, para qué, por qué, y cómo.
A las conclusiones de este proceso de investigación las transformé en parte de mi método, que me permite aportar una mirada diferente: completando una mirada 360°, integrando la visión habitual de realizar un análisis desde el costo al beneficio y desde la oferta a la demanda (de izquierda a derecha), con una evaluación del proceso desde el cliente hacia la organización (desde derecha a izquierda). De esta manera se logran resultados concretos.

Las personas, las empresas, los países y todo ser vivo, u organización integrada y gestionada por personas, tienen ciclos.
Estos ciclos sirven para originar y regular la vida.
Un ejemplo en términos políticos que permite comprender esta visión, es el siguiente: en los Estados Unidos, cada cierto período de tiempo, aparece un Outsider de la política que interpela y mueve el sistema. Ronald Reagan, George Bush (h) y Donald Trump, son un claro ejemplo de ello.
Todos los países son cíclicos y el conocer sus procesos permite adquirir previsibilidad a las empresas, facilitando sus decisiones e inversiones productivas, la exportación e importación, y la gestión del mercado interno.
Argentina no es la excepción. En todo caso es la regla. Conocer sus ciclos decenales, haberlos documentado y desarrollar su comprensión en mis clientes, facilita el logro de resultados.
En el libro “Genealogía de los Negocios” (2005) me refiero los ciclos de Argentina, cuyo análisis será profundizado en otro libro que estoy preparando actualmente. También en ¨Claves para progresar en la vida¨ (2017/2019).

Las empresas deben participar en los mercados externos –exportación / importación- y nutrirse del intercambio comercial que ello conlleva.

Gestionando estos procesos, además de ganar dinero:
• Se aprehende e incorpora experiencia de alto valor agregado
• Se sociabiliza con el mundo de los negocios
• Se generan relaciones que mejoran la percepción del mundo

Para ayudar a mis clientes en estos procesos trabajo con tres sistemas que he diseñado, centrados en: que te vengan a comprar, salir a vender, o internacionalizar la empresa.
Todos ellos incluidos en mi libro “X-Keys” (Argentina, 2003). Según el estadío de cada empresa y sus recursos disponibles, es posible exportar e importar, y lograr resultados sostenibles, a pesar de las variaciones del tipo de cambio, los costos y las políticas que implementan los diferentes gobiernos.

La vida empresarial, de las personas y las organizaciones, consiste en transformarse para lograr mejores resultados.
La transformación debe regir la estrategia, las formas de liderazgo, la estructura organizacional, y el tipo de conocimiento adquirido y utilizado.
También en el ascenso de los colaboradores, en la contratación y la gestión integral del talento.
Es por ello, que articulo para mis clientes un plan sólido para el presente y el futuro, con un diagnóstico adecuado: motivando y movilizando al factor humano, desde los accionistas hasta el último colaborador.
El objetivo central es que las empresas sean fuertes en el mercado local e internacional, y saludables internamente.